domingo, 31 de mayo de 2020
Pueblos con encanto

Taganana, tradición y naturaleza

Taganana es el principal núcleo de población dentro del Parque Rural de Anaga.

Emplazado en el sur de este espacio natural de gran valor, en el nordeste de la isla de Tenerife, posee no solo el encanto del paisaje que lo circunda, sino el sabor añejo de los antiguos pueblos de Tenerife. De hecho, es uno de los primeros asentamientos fundados por los conquistadores castellanos.
Se recomienda acceder a este pueblo por la zona norte, el bosque de Las Mercedes, uno de los más antiguos de Europa, y atravesar la sinuosa carretera que desciende entre barrancos. El blanco de las casitas reluce en medio del verde fuerte de las montañas. Circundan el Parque de Anaga playas vírgenes y roques que afloran del mar a varios metros de la costa, con su peculiar aire misterioso y fantástico a partes iguales. Una panorámica muy fotogénica es la que ofrece el mirador de El Bailadero.

El pueblo conserva las costumbres y la arquitectura tradicional de la isla, destacan en Taganana los valores históricos, avalados por dos Bienes de Interés Cultural: la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, una de las más antiguas de Tenerife (quienes la visitan se afanan en tomar fotos de su famoso tríptico, enmarcado en la escuela flamenca del siglo XVI) y la ermita de Santa Catalina.

El valor etnográfico de Taganana queda patente en sus lagares excavados en la propia roca o en su famoso barrio de Portugal, auténtica joya patrimonial.

La cordillera de Anaga alberga un montón de núcleos más esparcidos por su interior que te recomendamos visitar.

Almáciga, un pequeño caserío de larga tradición agrícola con su pequeña ermita dedicada a Nuestra Señora de Begoña, y su playa, paraíso de surfistas por su intenso oleaje.

El de Benijo acoge a una veintena de habitantes, y se tienen noticias de su existencia desde 1536, cuando comenzaron a levantarse aquí casas, chozas, bodegas y hasta un lagar. Ahora hay abiertos varios restaurantes de comida canaria, estupenda parada en el camino para coger fuerzas.

Muy próximo está el caserío del Draguillo, y también el de Las Palmas de Anaga, que cuenta con muestras exquisitas de la arquitectura tradicional canaria. Nos quedamos con las Casas Principales y la ermita de San Gonzalo. El edificio es del siglo XVIII, y los artesonados son preciosos aunque estén algo abandonados.

El caserío de Chamorga no llega a los 100 habitantes, y precisamente eso mismo ya lo hace encantador por tener la sensación de haber llegado a un lugar recóndito y alejado del mundo moderno, lo que es cierto. Eso se añade a la maravilla que representan sus peculiares casitas. Avanzando en la ruta se alcanza Roque Bermejo y su playa. El recorrido puede proseguir por los caseríos de Roque Negro, Afur y Taborno.

Más información. https://www.minube.com/rincon/taganana-a85744