miércoles, 27 de mayo de 2020
Pueblos con encanto

Vilaflor, el encantador pueblo más alto de España

El bonito pueblo de Vilaflor, situado en el sur de la isla de Tenerife y anejo al Parque Nacional del Teide, es un remanso de tranquilidad rodeado de paisajes rurales y pinares. 

Situado a 1500 metros sobre el nivel del mar, lo que le convierte en uno de los municipios más altos de España.

Su patrimonio natural de gran belleza al que se accede a través de varios senderos bien merece una visita. Es el caso del sendero del Pino Enano, que ofrece una inmejorable vista del pueblo.
Vilaflor sigue conservando el aroma de un pueblo rural tinerfeño, muestra de ello son sus cultivos de vid, de los que se obtiene un afamado vino, cultivo de la papa y de almendro, favorecidos por la calidad de sus tierras y sus aguas. 

Sus calles y casas hablan de la historia de las medianías de esta zona de Tenerife, alejada de los cercanos y bulliciosos centros turísticos sureños.

Conserva un rico patrimonio histórico, desde mediados del siglo XVI, Vilaflor ya contaba con una pequeña ermita. Y sobre ella fue construido, a mediados del siglo XVII, el actual templo; Iglesia de San Pedro Apóstol. Dentro de sus obras más valiosas se encuentra la imagen de alabastro de San Pedro de mediados del s. XVI. Junto a la iglesia se encuentra el Santuario del Santo Hermano Pedro es, por otro lado, un centro de peregrinación para los devotos de este santo fundador de la Orden de los Betlemitas en Guatemala. Levantado en el solar que ocupaba la casa de los padres del santo, acoge también un convento de su misma orden religiosa.

Entre la arquitectura civil destaca La Casa de la familia Soler, fundadores del municipio, un ejemplo de arquitectura tradicional canaria del siglo XVII. Aunque ha sufrido remodelaciones en los últimos siglos, destaca su cuerpo principal en forma de L, el corredor con pórtico y columnas de piedra, la magnífica puerta de madera y un antiguo lagar. Y la Casa Inglesa, levantada en el siglo XIX junto a los cipreses de la plaza de la iglesia de San Pedro Apóstol, fue habitada por la británica Mary Edwards y por el reverendo Thomas Gifford Nash.

Los restos del Molino de agua, el primer molino de Vilaflor fue mandado a construir en el año 1644 y funcionó hasta 1915. Sus arcos se encuentran en buen estado de conservación y en la actualidad puede admirarse gran parte del sistema por el que transcurría el agua entre tanquillas y bociles, así como la estructura que servía para moler el grano. Y Los Lavaderos, inmueble que acogía los lavaderos públicos utilizados por los vecinos más humildes. Se trata de una estancia rectangular con varias pilas de piedra molinera a cada lado. Formaba parte del sistema de canales que repartían agua por todo el pueblo.

Más información: http://www.vilaflordechasna.es/municipio/que-visitar/